Mi maestra de primer grado

Si nos pusieramos a penar cuántas personas pasan por nuestras vidas, nos daríamos cuenta lo que llevamos vivido.

Hay una persona que no olvidé jamás, en realidad varias, pero ella fue la primera, la más importante...

Anoche la soñé. Ella era una mujer, lo sigue siendo, alta, de pelo negro azabache, ojos bien negros, voz gruesa, rasgos bien marcados. Sus manos mostraban una vida dedicada a enseñar. Su voz, era fuerte, asustaba, intimidaba...pero se hacía querer. La escuchaba. Aun hoy a veces suelo escuchar en mis recuerdos " hoy es un dia de lluvia", "hoy es día ocho, comemos bizcochos". Su mirada era triste, si embargo había veces que notaba que esa tristeza desaparecía, y era cuando sus niños reían.

Se decían muchas cosas de ella, creo y seguiré creyendo en mi corazón, que ninguna cosa era verdad.

Su nombre, era Blanca. Blanca Cura. Ella quería que le digamos srta Blanca. Creo y sé que fui una de sus preferidas, no sé porqué. Fui su "zanahoria" me llamaba asi por mi cabello rojizo. Me cuidaba, me enseñaba, me educaba...aún hoy en mis valores está.

Dicen que uno nunca olvida a la maestra de primer grado, es verdad!. Pasaron 26 años y la recuerdo como si fuera ayer.

Para cada día una frase, para cada número un chiste. Ella era asi. Era exigente, y estaba llena de valores...valores que supo sembrar en aquél 1 B. Eramos 36 chicos, entre 5 y 6 años. Recuerdo que un día la madre de uno de los chicos llevó las tarjetitas de cumpleaños (esas que antes usaban), y solo invitaba a "algunos" del grado. La srta Blanca, no permitió que se repartan...o ibamos todos, o no iba ninguno. El fundamento de ella fue: deben aprender el valor de la amistad, deben ser amigos para siempre. Asi fué..seguimos amigos.

Quisiera volver a mi infancia... a mi escuela primaria. A esos enormes patios de la escuela, al salón de actos, al patio de deportes...

Nunca olvidé a mi srta Blanca. En realidad no olvidé a ninguna de mis maestras...pero la srta Blanca fué la primera.

Pasaron la srta Georgina, la sra Blanca, la sra Chicha, la adorada y dulce srta Graciela (es mi madrina, la adoro), el profe Penci, la sra Bonetto, la srta Balbuena, la sra Paquita Ambroggio, la srta Wally Gusberty...maestros que dieron todo!..

Fui una privilegiada...tuve maestros que fueron no solo eso, sino también madres y padres mios. Es verdad...la escuela es el segundo hogar.

La srta Blanca me enseño a escribir: "mi mamá me mima"...los otros maestros me enseñaron a escribir en mi corazon "a la srta Blanca Cura no la voy a olvidar jamás".

Gracias tía Graciela por haber hecho que mamá me mandé al 1 B!.

6 comentarios:

fernando dijo...

Así como vos, me acuerdo de mi profe de inglés, Mrs. Claudia. La forma de enseñarme y de anirmarme a querer más hizo que 22 años después trabaje y me comunique en ese idioma. Ahora que vivo otra vez en Buenos Aires quise rastrearla, pero no tuve suerte :(

Del colegio no tengo buenos recuerdos, y especialmente de las maestras (tenía malísima conducta y en los colegios me tenían poca paciencia), pero ella supo ver más allá de todo eso.

Salu2 didácticos y buen finde!

Alma dijo...

Yo creo que maestro se nace, no se hace..y los buenos maestros sacan lo mejor de nosotros.
Buen finde para vos también!

empiezo a entender dijo...

....mi mamá me ama. Ema ama a mamá. Ema amasa la masa. Y eso oso se asoma, se asoma y se asomó....

el sol ;-)

Alma dijo...

Empiezo a entender: si asi es, nos enseñaban eso en primer grado, y los recuerdos de esas cosas aprendidas no se olvidan jamás. Cariños y gracias por pasar!

Ana dijo...

Alma: Leyendo tu post, que debo decir que es hermoso, me hiciste recordar a mi maestra de 1° grado, La señorita Yolanda, quien me dio la bienvenida a la escuela primaria y quien me despidió de ella, ya que fue mi maestra nuevamente en 7° grado. Me enseño a escribir, me vio creer y fue la que me hizo notar los cambios buenos que tuve a lo largo de esa etapa. Al pasar a secundaria no cambié de escuela pero la veiamos de lejos, seguia siendo tan dulce como siempre. Tuve la suerte de tener maestros excelentes y no se si hoy en dia lo son pero si un dia de estos entro a mi querido colegio seguramente ella seguira estando y seguira siendo una de las que entrega todo a sus alumnos.
Porque como decis, un maestro no se hace, se nace.
Besos

Alma dijo...

Ana es hermoso lo que me cuentas. Yo también volví a tenerla pero ya de directora. Tuve maravillosos maestros...a ella la veo muy de vez en cuando, pero pasan los años. La unica que sigue como un roble enseñando es mi maestra de quinto grado y además madrina mia, ella consagró su vida a la docencia. Un maestro no se hace...nace. Ellas nacieron para enseñar.
Besos y excelente semana!