Tú, Que Nunca Serás


Sábado fue, y capricho el beso dado,

capricho de varón, audaz y fino,

mas fue dulce el capricho masculino

a este mi corazón, lobezno alado.



No es que crea, no creo, si inclinado

sobre mis manos te sentí divino,

y me embriagué. Comprendo que este vino

no es para mí, mas juega y rueda el dado.



Yo soy esa mujer que vive alerta,

tú el tremendo varón que se despierta

en un torrente que se ensancha en río,



y más se encrespa mientras corre y poda.

Ah, me resisto, más me tiene toda,

tú, que nunca serás del todo mío.





Alfonsina Storni

2 comentarios:

Ke vida de mierda dijo...

Me encanta ese poema... es uno de mis preferidos, a lo largo de mi vida creo que lo copie y lo lei aproximadamente 1000 veces... jeje...

Bsos!!!

Alma dijo...

No se si vos notas lo mismo que yo en Stonri..el dolor mezclado con bronca...es raro, no es feliz. Ama, pero no es feliz.
Amo Storni por eso, porque transmite su dolor