Y si, estoy loca...molesta?


Hace poco, y por varios factores que pareciera se hubieran aliado para despertarme, abrí los ojos. Pude ver y valorar (me), encontrar (me), descubrir (me).

Tengo pocos amigos, y de seguro me sobran dedos de una mano para contarlos. Amigos que me valoran, que me escuchan, que se los hace feliz mi felicidad. Algunos los conozco hace poco, otros crecieron en mi casa estudiando piano.

No sé si tienen títulos, o plata..de hecho no me importa. Soy amiga de la persona, no del titulo, y el título no hace a la persona...pero sí la persona al título.

De mi infancia y adolescencia tuve compañeros, pero no amigos. Sufrí discriminaciones por "gorda", por no tener plata (no es esa mi riqueza) y por no tener padre, de hecho lo siguen haciendo. Esto me hizo ser solitaria, cerrada, tímida. Sé que mi carácter no es simple, soy fuerte (más de lo que creo, según mi mejor amigo), frontal y demasiado sincera...

Descubrí que podía y hasta donde, cuándo entré a cronicas móviles, sentí lo que era ser respetada, valorada. Fue la puerta hacia un mundo hermoso. Asi también entré al mundo blogger, lleno de almas escribiendo, contando historias, acompañando sin discriminar, sin lastimar.

A los que dicen que estoy loca ( los cuerdos?), aquellos que se quedaron en la infancia, en un recuerdo, el de discriminar sin mirarse al espejo... este escrito de Khalil Gibrán: "Los Locos"...
Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:
Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y
descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo
mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin
máscara por las calles
atestadas de gente, gritando:
-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto,
corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un
joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:
-Miren! ¡Es un loco!
Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo
rostro,y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras.
Y como si fuera presa de un trance, grité:
-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco.
Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y
la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan un
parte de nuestro ser.
Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el
ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

Aquéllos árboles...hoy éstos

Alguna vez soñaste con tener una casita en un árbol?, yo si. Siempre los admiré, sentía que protegían.
Cuántas veces nos habremos colgado de ellos, y hamacado en sus ramas?. Brindaban tanta seguridad.
No haber subido a uno, es no haber tenido infancia...Y llegada la adolescencia, y ese primer amor, acaso no grabaste tus iniciales en uno de ellos?.
Hoy están asi, y no pueden protegerte, cuidarte...mueren.


Somos racionales los humanos???

Cuando vi este árbol, en las condiciones que lo tenian senti el dolor de él.
Por algun motivo, que jamás podré entender, alguien (llamado humano), puso alambre de púa alrededor de la Municipalidad de Corrientes. Se preguntaran qué es lo malo?.
Había un árbol, viejo, y como se encontraba en el camino, en lugar de podarlo, o correr el alambrado, prefirió cortar de esa manera el árbol.
Verlo sangrar porque el alambre de púa lo roza diariamente, es terrible. Duele...y sangra como él mi alma.

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Ciudades

Ciudades. Calles transitadas por personas, llenas de sueños, ilusiones...
Calles que guardan recuerdos, que atesoran un pasado buscado.
Ciudades...mundos pequeños. Millones de sueños. Sueños que las águilas llevaran en sus alas, en sus vuelos.
Ciudades con secretos y sin ellos. Ciudades llenas de vida, y otras adormecidas por el tiempo.
Todos somos ciudades...

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